Charlas Pastores Luis Salas y Jeannette Noguera, Iglesia Cristiana ETP, En tu Presencia en Bogotá, Colombia. Iglesia ETP un nuevo comienzo, familias sanas.
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Proverbios 24:16 “Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; mas los impíos caerán en el mal.”
Todos caemos en la vida. Caemos por errores, fracasos, o tentaciones. Nadie está exento. La diferencia no está en si caemos, sino en qué hacemos después de caer. La caída no define tu identidad espiritual, sino tu reacción ante ella. La Biblia enseña que “Caer no nos hace impíos”. Lo que te define como justo no es nunca fallar, sino levantarte en Dios y aprovechar la nueva oportunidad que Él te ofrece.
Como un niño que aprende a caminar se cae muchas veces, pero siempre intenta levantarse, así debe ser el justo. No se rinde ante el error, sino que se levanta con la ayuda de su Padre.
Caer no es el final. La diferencia entre el impío y el justo es que el justo se levanta.
El impío:
Cae y permanece en el mal.
No reconoce su necesidad de Dios.
Busca soluciones humanas o culpables externos.
El justo:
Cae, pero reconoce su error.
Se arrepiente sinceramente.
Se levanta con la ayuda de Dios.
Mi espíritu está diciendo a alguien aquí, que otra oportunidad de Dios viene para ellos. Otra oportunidad de Dios viene. Pon tu mano en tu corazón y di, Señor, hazme entender tu palabra. Encuentra respuestas a mis preocupaciones. Habla conmigo, Señor, en el nombre de Cristo Jesús.
Quiero enseñarte algunos ejemplos Bíblicos:
David: Cayó en pecado, pero se levantó en arrepentimiento (2 Samuel 12 / Salmo 51). David maquinó la muerte de Urías y tomó a Betsabé. Fue confrontado por Natán, se arrepintió profundamente y clamó: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio”. Dios no desecha a los que se arrepienten con un corazón sincero.
Pedro: Cayó en negación, pero se levantó en fe (Marcos 14:66–72 / Lucas 22:31–32). Pedro negó tres veces conocer a Jesús. Lloró amargamente, pero Jesús ya había orado por él. Jesús conoce tus caídas antes de que ocurran y también prepara tu restauración.
Jonás:
Jonás 1:1-3 “Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo: 2 Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí. 3 Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová”.
Jonás, era profeta de Israel, recibe la misión de ir a Nínive, capital del imperio asirio, para proclamar que su maldad había .llegado al cielo: Levántate y vete a Nínive, la gran capital, y proclama en ella que su maldad ha llegado hasta mí (Jonás 1:2). Hoy la maldad ha llegado hasta el cielo…
Jonás es un profeta que huye de su misión, saca el pasaje de barco en la dirección contraria, lo más lejos posible: Se levantó para huir a Tarsis, lejos del Señor, y bajó a Jope, donde encontró un barco; pagó su pasaje y se embarcó (Jonás 1:3).
El Señor desencadenó un gran viento sobre el mar, y hubo en el mar una borrasca tan violenta que el barco amenazaba romperse. Los marineros tuvieron miedo y se puso cada uno a invocar a su dios; luego echaron al mar la carga del barco para aligerarlo. Jonás, mientras tanto, había bajado al fondo del barco; se había acostado y dormía profundamente (Jonás 1:4-5).
El capitán se acerca y le dice: ¿Qué haces aquí dormido? ¡Levántate e invoca a tu Dios! Quizá se compadezca de nosotros y no perezcamos. Luego se dicen unos a otros: Echemos a suerte para ver por culpa de quién nos viene este mal. Echan a suerte y le toca a Jonás. Entonces le dicen: ¿Quién eres, cuál es tu oficio, de dónde vienes? Les responde: Soy hebreo y temo al Señor, Dios del cielo y de la tierra (Jonás 1:6-9).
Los marineros descubren que Jonás va huyendo de Dios. “No huyas más de Dios”… Temen mucho y le preguntan: ¿Por qué has hecho esto? ¿Qué hemos de hacer para que el mar se calme? Les dice: Echadme al mar, pues por mi culpa os ha venido esta gran borrasca. Entonces claman al Señor diciendo: No nos hagas perecer a causa de este hombre, ni pongas sobre nosotros sangre inocente. Lo echaron al mar y el mar se calmó (Jonás 1:10-15).
Jonás se arrepintió y oró al Señor dentro del pez diciendo: “Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó; Desde el seno del Seol clamé, Y mi voz oíste”, Jonás 2:1. En el verso 4, él mismo declara: “Entonces dije: Desechado soy de delante de tus ojos;” y en el verso 7 dijo: “Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, Y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo”. En el verso 10 el Señor envió un pez a vomitar a Jonás “Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra”.
El Señor hizo esto con Jonás porque le dio otra oportunidad para hacer lo que Él le había mandado a hacer, Jonás 3:1-3 “Vino palabra de Jehová por segunda vez a Jonás, diciendo: Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré. Y se levantó Jonás, y fue a Nínive conforme a la palabra de Jehová.
Está viniendo para ti. Otra oportunidad viene. Otra oportunidad viene de Dios.
Dios quiere darte otra oportunidad. He sabido desde la última noche que alguien en este servicio Dios tiene algo con alguien.
Cuando haces una mala decisión, cuando tomas el camino equivocado, cuando no escoges el consejo que sabías venía de Dios y ahora todo es malo, todo es terrible, todo es caos, una oportunidad viene. Dios quiere darte una oportunidad. Eso es lo que vine a decirles, otra oportunidad en tu hogar, otra oportunidad en tus finanzas, otra oportunidad para servir a Jesús. En fe hay una nueva oportunidad para alguien en este lugar; 2 Pedro 3:9 “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”.
Jonás recibe un llamado de Dios para ir y orar por Nínive y no quería orar por ellos, los Ninivitas eran malos y por esta razón dijo, no voy a ir allí. Tomó un barco y navegó en su rebelión, pero todo se volvió al revés. La tormenta fue tan grande que todos los navegadores sabían que fue por Jonás y lo arrojaron al mar y la tormenta se calmó y un pez lo devoró.
Y cuando estaba en las profundidades del mar, dentro del pez, se arrepintió. Es ahí a donde tenemos que llegar en este día, Jonás dijo “Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, Y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo”. Es ahí donde la restauración comienza y luego Dios manda al pez a vomitarlo. Muchos en esta mañana van a salir del pez. Muchos han estado en cadenas porque han sido rebeldes, entonces suceden las cosas malas, las puertas se cierran, las oportunidades se detienen, estás en un pez. Pero hoy cuando te vuelves al Señor, entonces el Señor te da otra oportunidad.
La enseñanza de Jonás nos lleva a los 3 PILARES QUE LEVANTAN AL JUSTO y Dios trae una segunda oportunidad:
La Gracia de Dios (Salmo 37:23–24) “Por Jehová son ordenados los pasos del hombre... Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque Jehová sostiene su mano.” La gracia no te da licencia para caer, sino poder para levantarte.
El Arrepentimiento Sincero (Salmo 51:1–12) “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio...” El arrepentimiento abre la puerta a la restauración y la bendición.
El Poder del Espíritu Santo (2 Corintios 7:10) “La tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación…” El Espíritu Santo te convence, fortalece e impulsa a comenzar de nuevo.
Caer no es el final, sino el inic...
El Orden Invisible (Pastor Alejandro Roncancio)
Season 5 · Episode 42
Sunday, October 19, 2025 • Duration 59:19
Lucas 2:52 “Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres”.
Hoy quiero comenzar con un discurso corto pero profundo declaró Bryan Dyson antes de dejar su cargo como presidente de Coca Cola a nivel mundial:
"Imagina las áreas de tu vida como un juego en el que estás tratando de mantener cinco pelotas en el aire”, estas son: Trabajo, Familia, Salud, Relaciones y Vida Espiritual.
Según la experiencia, el Trabajo es como una pelota de goma, si la dejas caer, rebotará y regresará, pero las otras cuatro pelotas: Familia, Salud, relaciones y tu vida espiritual son frágiles, como de cristal. Si dejas caer una de estas, irrevocablemente saldrá astillada, marcada, lastimada, dañada e incluso rota. Nunca volverá a ser la mismo pelota de cristal.
Este discurso, aunque no fue pronunciado en el culto de una iglesia, contiene una profunda sabiduría espiritual.
Muchos trabajan incansablemente buscando éxito, dinero o reconocimiento, pero cuando se detienen se dan cuenta de que han perdido lo más valioso: su familia, su salud, sus relaciones y su relación con Dios.
Es necesario apreciar y ser esforzado por conseguir y cuidar lo más valioso, Dios lo confirma en su palabra en Génesis 2:15 “Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase”; Bryan Dyson recomendó lo siguiente: “Trabaja eficientemente en el horario regular de oficina, dale el tiempo requerido a tu familia a tus amigos y relaciones, haz ejercicio, come y descansa adecuadamente, y sobre todo… crece en tu vida espiritual, en tu relación con Dios que es lo más trascendental, porque es eterno” (énfasis añadido), Mateo 6:33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.
Todo lo dicho por Bryan Dyson en su discurso se encuentra escrito en la Bíblia como textos inspirados por el Espiritu Santo con el fin de instruir a todo aquel que desea tener una vida equilibrada y en bendición, la Biblia también enseña sobre el equilibrio, la prioridad y el valor de lo eterno, Jesús lo declaro en Mateo 16:26 “Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?” Por tal razón el orden espiritual de todo no es: trabajo → familia → Dios. El orden espiritual de todo es: Dios → familia → trabajo.
El Ojo de Dios (Pastor Diego Ardila)
Season 5 · Episode 41
Sunday, October 12, 2025 • Duration 49:09
Juan 2:23-25 “Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía. Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre”.
Dios se manifestó en muchas ocasiones a los antiguos, a Abraham, a Agar, a Jacob, a Moises, a Josué, a Gedeón, en fin; esas manifestaciones de “alguien invisible” es lo que llamamos “Teofanía o manifestación de Dios”.
En Génesis 16:7 "Y la halló el ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente que está en el camino de Shur”, El Señor se reveló a una mujer llamada Agar, ella era una sierva egipcia que trabajaba para Sarai esposa de Abraham. Sarai decidió tener un hijo pidiéndole a su esposo que se llegara a Agar y comenzó a maltratar a Agar hasta tal punto que ella decidió huir de la casa de Abraham al desierto.
Agar junto al pozo de agua en el desierto le llamó a Dios con el nombre BEER-LAJAI-ROI que significa "pozo del Dios que me ve". Nuestro Dios no solo nos ve en todo momento, sino que nos conoce a profundidad, conoce nuestros más íntimos pensamientos y nuestros más profundos sueños deseos y anhelos.
Creo que todos hemos sentido el deseo de huir por las injusticias recibidas en el transcurso de nuestra vida y muchas veces hemos pensado “¿Donde está Dios?” El ROI, se revela a nuestras vidas en los momentos más difíciles, “El nos ve, El escucha nuestros gritos”, nunca estamos solos porque servimos a un Dios que nos ve, podemos descansar sabiendo que Dios nunca es inconsciente de lo que estamos pasando y mientras El ROI ve lo que nos está ocurriendo tenemos que confiar en Sus instrucciones.
De la misma manera como vio a Agar también ve todo lo que está ocurriendo en la tierra en este tiempo, en todos los eventos que vinieron sobre la tierra Dios descendió, miró y avisó, y en este tiempo está haciendo lo mismo, está viendo, está mirando y está avisando; tal como lo dice la Palabra en 2º Crónicas 16:9 con mayor énfasis, hablándole a su pueblo, a su iglesia … “Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen un corazón perfecto para con Él”.
Nadie está fuera del alcance del ojo de Dios, Dios contempla a todos. Hay una promesa especial para los que viven en el temor de Dios, en el libro de 1º Pedro 3:12 “Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal”.
El principio de todo (Pastor Alejandro Roncancio)
Season 5 · Episode 40
Sunday, October 5, 2025 • Duration 55:17
Juan 15:5 “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos. El que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”.
Desde hace semanas he estado pensando en algo que quisiera compartir con ustedes. Se trata de volver a lo esencial de la vida cristiana, a lo más básico, a aquello sin lo cual no hay fruto, ni victoria, ni avance. El título que le he dado es “El Principio de Todo”, porque sin este fundamento, nada de lo demás funciona.
Debemos volver a lo básico, debemos volver a los principios y fundamentos del cristianismo; muchas veces fracasamos, caemos, nos debilitamos, porque olvidamos lo esencial. Queremos estrategias, queremos técnicas, queremos resultados, pero Cristo nos recuerda: “Separados de mí, nada podéis hacer”.
En Marcos 3:13-15 leemos que Jesús subió al monte y llamó a los que Él quiso, para que estuvieran con Él, y después los enviaría a predicar y a sanar enfermos y echar fuera demonios. Lo interesante es que el texto dice primero en el verso 14: “Y estableció a doce, para que estuviesen con él”; Antes de predicar, antes de hacer milagros, antes de expulsar demonios, lo primero era estar con Jesús. Ese era el fundamento.
Lucas 6:12 añade un detalle importante: Jesús pasó toda la noche orando antes de elegir a los doce. Pasó horas en intimidad con el Padre antes de decidir. Y solo después de esa intimidad, llamó y formó a sus discípulos. Esto nos enseña que lo más extraordinario del ministerio de los apóstoles no comenzó con las multitudes ni con los milagros, sino con una relación íntima con Cristo. Sin estar con Él, no había poder, no había fruto, no había nada.
Vemos este mismo principio una y otra vez en las Escrituras.
Moisés no fue llamado en Egipto cuando mató al egipcio, creyendo que podía liberar a su pueblo por su propia fuerza. Fue llamado en el desierto, cuando estuvo cara a cara con Dios en la zarza ardiente (Éxodo 3). El principio de su ministerio fue la presencia de Dios.
Josué, antes de conquistar Jericó, se encontró con el Príncipe del ejército de Jehová (Josué 5:13-15). No comenzó derribando muros, comenzó postrándose en adoración. El principio de su victoria fue reconocer que Dios estaba al frente.
El Cielo Guarda Silencio (Pastor Alejandro Roncancio)
Season 5 · Episode 39
Sunday, September 28, 2025 • Duration 58:39
Hay momentos en la vida cristiana donde levantamos los ojos al cielo y parece que Dios calla. Oramos, buscamos dirección, pero sentimos silencio, eso mismo vivió Abraham, veamos un poco lo que ocurrió inicialmente: Abraham vivía en Ur, una ciudad poderosa, rica, idólatra y desarrollada, su familia servía a dioses extraños, y Dios lo llama a dejar su tierra, parentela y casa para ir a un lugar desconocido, Abraham tenía 75 años. Dios le entrega 4 promesas, Génesis 12:2-4: Haré de ti una gran nación, te bendeciré, serás bendición y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.
Abraham obedece sin tener un mapa, un plan económico ni un futuro definido. Sale por fe. Dios le promete descendencia, pero Saraí era estéril, Génesis 11:30; el tiempo pasa y no hay cumplimiento de la Palabra, por lo que a la edad de 85 años Saraí le da su sierva Agar para tener un hijo, Ismael no era el hijo de la promesa, sino fruto de la impaciencia humana; Muchas veces tratamos de “ayudar” a Dios, pero trae consecuencias. El conflicto entre Isaac e Ismael marcaría la historia de Israel hasta hoy.
La Biblia nos dice que cuando Ismael nació, Abraham tenía 86 años, Génesis 16:16 “Era Abram de edad de ochenta y seis años, cuando Agar dio a luz a Ismael” y a los 99 años Dios volvió a aparecerle en Génesis 17:1 “Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto” Es decir, 13 años sin revelación, sin promesa renovada, sin la voz de Dios a la cual estaba acostumbrado;
| Edad de Abraham | Cita Bíblica (RVR1960) | Palabra de Dios | 75 años | Génesis 12:1-3 | Llamado y promesa inicial. | 75-76 años | Génesis 12:7 | Confirmación y promesa de la tierra. | 78-80 años (aprox.) | Génesis 13:14-17 | Promesa ampliada de tierra y descendencia incontable. | 82-83 años (aprox.) | Génesis 15:1 | Visión y pacto con promesa de descendencia y tierra. | 86 años | Génesis 16:16 | Nacimiento de Ismael. A partir de aquí comienza el silencio de 13 años.
¿Que significan esos 13 años de silencio de Dios? ¿Acaso Dios deja de ser fiel? ¿Será que cuando Dios hace silencio significa abandono?
Señal de Ruptura (Pastor Andrés Mejía)
Season 5 · Episode 38
Sunday, September 21, 2025 • Duration 58:04
Oseas 7:2 “Yo quiero sanar a Israel pero sus pecados son demasiado grandes, Samaria está llena de mentirosos, hay ladrones adentro y bandidos afuera; la gente no se da cuenta de que los estoy que mirando, están cercados por sus acciones pecaminosas y yo las veo todas”.
Me encontré en la palabra del Señor con un versículo en el que Dios prácticamente le dice al pueblo “Yo he tenido la intención de que ustedes vivan una vida mejor” y de hecho cuando vamos a la palabra, vemos cómo a lo largo de la biblia, el plan de Dios con el hombre siempre ha sido que el hombre viva mejor, nunca el plan de Dios ha sido destruir a una familia o destruir a una persona, al contrario, Dios siempre quiere que una vez tu aceptes a Cristo en tu corazón, empieces una vida junto a Dios.
Hoy quiero que escuches esto y lo recibas en tu corazón y lo creas, nadie que llega a Dios, si sigue los caminos, sigue los propósitos y camina de la mano con Dios, su futuro va a ser de destrucción, todo el que llega a Dios y decide encaminarse en la voluntad de Dios y decide caminar de la mano con Dios, tendrá un futuro mejor, está escrito en el libro de los Salmos 37:25 “Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan”.
En Oseas 7:1-2 encontramos un silogismo práctico, con el cual podemos confrontarnos con la Palabra, con respecto a lo que hoy está viviendo la iglesia “Yo quiero sanar a Israel pero sus pecados son demasiado grandes, Samaria está llena de mentirosos, hay ladrones adentro y bandidos afuera; la gente no se da cuenta de que los estoy que mirando, están cercados por sus acciones pecaminosas y yo las veo todas” El Señor dice “Yo quiero sanar a Israel” esa es la voluntad de Dios, “pero…” y esa palabra se convierte en un freno para Dios.
La Biblia nos muestra un Dios lleno de misericordia, cuyo deseo es siempre sanar, restaurar y levantar a Su pueblo. Sin embargo, este pasaje de Oseas nos revela un contraste doloroso: la voluntad de Dios tropieza con la realidad del pecado de Su pueblo y habla de pecados específicos como la desobediencia, la mentira y la arrogancia.
Dios dice: “Yo quiero sanar…”, pero inmediatamente aparece una palabra que se convierte en un muro, un obstáculo, un freno: “pero…”.
Mente Reprobada (Pastor Diego Ardila)
Season 5 · Episode 37
Monday, September 15, 2025 • Duration 49:50
Filipenses 4:8 "Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”.
Hoy quiero compartir esta Palabra que transformarán tu manera de pensar, es definitivamente lo que denominamos “Sanidad de la mente” ya que la iglesia de hoy está necesitando urgentemente ser sanada, necesitamos una fórmula espiritual para enfrentar la depresión, luchar contra la ira, saber qué hacer con los resentimientos, la auto conmiseración, la preocupación y el miedo, y los versículos que hoy voy a compartir con la iglesia, son las palabras que el apóstol Pablo las escribió estando en una cárcel romana. Existen más de una clase de prisión: Las barras metálicas pueden formar parte de una prisión, pero hay otras cosas que forman prisiones, y muchos de nosotros estamos viviendo en mazmorras de desesperación, otros están encerrados tras murallas de resistencia y rebeldía, hay unos cuantos encadenados a circunstancias adversas, con grilletes de miedo.
En Proverbios 23:7a la Palabra dice “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”, podemos asegurar que somos lo que pensamos; lo que pensamos moldea nuestra conducta y sentimientos. Lo que pensamos y sentimos dirige nuestra voluntad, y estas tres cosas son las que conforman nuestra alma. Como creyentes estamos llamados a transformar nuestra mente de acuerdo a la mente de Cristo, para que pensemos, hablemos y actuemos en la perfecta voluntad de Dios, la cual debemos confrontarla de acuerdo a lo que Dios expresa a través de Su Palabra.
Porque nuestros pensamientos moldean nuestra conducta, habla y sentimientos; y conforme a esto. Para entenderlo mejor vayamos a Hebreos 12:15 “Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados”; una persona con una mente amargada hablará eso mismo y terminará contaminando con sus palabras a muchos.
Existe un ejemplo muy ilustrativo acerca de la manera de pensar y cómo afecta nuestra vida y la de quienes nos rodean, hasta puede dañar una población local y a toda una nación. En el libro de Números capítulos 13 y 14, se nos cuenta de cuando Moisés envió a doce espías a reconocer la tierra prometida y traer un informe de esa misión; el reporte traído muestra dos maneras de pensar, sentir y hablar, así como lo que produjo entre el pueblo de Israel.
Acta de Nacimiento (Pastor Juan Carlos Gama)
Season 5 · Episode 36
Sunday, September 7, 2025 • Duration 54:05
Juan 3:3 “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”.
Quiero compartirles una frase que encontré de un hombre que se llama Leonard Ravenhill, que dice: “El mayor milagro en el mundo, es cuando Dios toma a un hombre NO santo, de un mundo NO santo; cambia este hombre NO santo, en un hombre SANTO, lo coloca de nuevo en un mundo NO santo y LO MANTIENE SANTO”, sin duda, este es el mayor milagro que puede ocurrir en la vida de un ser humano.
Uno de los mas grandes milagros que ocurrió hace miles de años fue la creación del mundo y del universo, donde la ciencia cada vez más habla sobre un “Diseñador”, “Todopoderoso”, “Inteligente” que de la nada creo todo.
Hace mas de 2.000 años, ocurrió otro milagro aún mayor que la creación, y fue la muerte y resurrección de Cristo entre los muertos, donde toda nuestra fe cristiana tiene su fundamento.
Estoy seguro, que después de la resurrección de Cristo, el mayor milagro que puede ocurrir en la vida del ser humano, es que, Dios decide de manera sobrenatural cambiar a un hombre NO santo, de naturaleza pecaminosa, corrupta, con un corazón que sólo se inclina a hacer el mal, lleno de maldad, perversidad, mentira, engaño, falta de perdón, lleno de inmoralidad sexual, avaricia, engaños, borracheras, vicios, hábitos destructivos, orgullo, dureza de corazón, que busca, ama, desea, tolera, negocia, anhela, gusta y abraza el pecado, en un hombre SANTO que ha nacido de nuevo.
Y de esto quiero compartir: Evidencias del Nuevo Nacimiento, y para esto vamos a buscar en nuestras Biblias el libro de que habla sobre este asunto: Juan 3:1–5 RVR60 “Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él. Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”.
Jaque Mate (Pastor Alejandro Roncancio)
Season 5 · Episode 35
Sunday, August 31, 2025 • Duration 47:50
Mateo 4:4 “Él respondió y dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.
El ajedrez es un juego de estrategia. No gana el más fuerte, sino el más sabio. Cada jugada busca una sola cosa: acorralar al rey enemigo hasta que no tenga escapatoria, hasta dejarlo sin movimiento. A ese momento decisivo se le llama 'Jaque Mate', que viene del persa antiguo 'Sha Mat', y significa: “El rey ha caído. El rey fue derrotado. El rey está sin salida”
En la historia más poderosa de la Biblia, hubo un SHA MAT PROFÉTICO: una jugada perfecta que Dios ejecutó desde el cielo para acabar con el reinado del pecado, la muerte y el infierno.
En la crucifixión de Jesús, Satanás pensó que había logrado su jugada maestra: matar al Hijo de Dios, todo parecía una derrota, pero el tablero era de Dios, y cada movimiento ya estaba predicho en Isaías 53, Salmo 22 y Zacarías 11:12-13 entre otros y ocurrió lo inesperado descrito en Colosenses 2:15 dice que Jesús despojó a los principados y potestades y los exhibió públicamente. Eso es ajedrez espiritual. La cruz canceló el acta de los pecados, iniquidades y maldiciones, rompió el dominio de la ley, derrotó a Satanás en su propio campo, clavó tu deuda y su poder sobre ti.
Quiero mencionar un ejemplo claro de dar un jaque mate al príncipe de las tinieblas, está escrito en el libro de Mateo 4; Jesús utilizó la frase “Escrito está” durante su tentación en el desierto, haciendo uso del poder de la palabra registrada en los rollos sagrados de aquel tiempo. En Mateo 4:1-11 se nos enseña que después de haber sido bautizado, el Espíritu llevó a Jesús al desierto, donde ayunó durante cuarenta días y cuarenta noches y dice la Escritura que tuvo hambre. Entonces vino el tentador queriendo persuadir a Jesús de pecar, usando tácticas muy astutas. Jesús permaneció firme, no cedió y respondió con la Palabra de Dios, declarando tres veces: “Escrito Está”.
En la primera tentación, Mateo 4:4, Satanás le dijo: “Si eres Hijo de Dios, dile a estas piedras que se conviertan en pan. Jesús respondió: Escrito Está: Pero no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Jesús le dió un Jaque Mate al enemigo citando a Deuteronomio 8:3 “Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no solo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre”.
Batalla Campal (Pastor Alejandro Roncancio)
Season 5 · Episode 34
Sunday, August 24, 2025 • Duration 56:44
Mateo 6:27 “¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?”
Vivimos en la era de la inmediatez, hoy puedes pedir comida desde el celular y en minutos llega a tu puerta, puedes hablar en tiempo real con alguien al otro lado del planeta y hasta pagar las cuentas sin salir de casa. Pero, paradójicamente, aunque la vida es más “fácil”, nunca antes habíamos estado tan afanados, ansiosos y preocupados.
Un estudio reciente muestra que millones de personas padecen ansiedad crónica y que la principal causa es la incertidumbre económica y el futuro incierto.
Hemos llegado a un tiempo donde el afán se ha vuelto un estilo de vida, la gente corre, se levanta temprano y se acuesta tarde tratando de alcanzar algo que parece escaparse siempre de sus manos. Muchos viven esclavos del “¿y mañana qué?”… y mientras tanto, el presente se les escurre como agua entre los dedos.
La preocupación, el afán y la ansiedad son un verdugos silenciosos, roban la paz, roban la fe, y roban la confianza en Dios, nos hace creer que todo depende de nosotros y nos desconecta de la voz del Padre. Y lo más grave: la preocupación, el afán y la ansiedad no solo enferma el cuerpo, también seca el alma, podríamos afirmar que, la preocupación, el afán y la ansiedad son los males de este mundo, se convierte en el enemigo espiritual número uno de este siglo y esto hace que día a día vivamos una batalla campal en nuestra mente. ¿Cuántas veces te has sentido atrapado por la preocupación y los afanes de la vida? Jesús lo resumió en dos aspectos básicos:
Te preocupas por la comida, el vestido, el trabajo, la salud, la familia, la vejez, los hijos…
Sientes vives corriendo detrás de algo que nunca llega.
Mateo 6:25 dice “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida…”, Jesús no da un consejo psicológico, sino un diagnóstico espiritual, Él no está minimizando nuestros problemas, Él no está diciendo que no planeemos para el mañana, Él no está diciendo que debemos tener una actitud despreocupada e irresponsable que no provee para el futuro, de hecho la Biblia menciona el caso de la hormiga en Proverbios 6:6-8 “Ve a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé sabio; La cual no teniendo capitán, Ni gobernador, ni señor, Prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento”. Se trata de prevenir, no de predecir, por lo tanto es necesario que entiendas que la preocupación y el afán no es la solución; prevenir es sabiduría, afanarse es muerte y destrucción. La prevención mira el futuro con responsabilidad; la preocupación lo mira con ansiedad, Jesús nos enseña que la preocupación no resuelve nada: no es la solución, es el síntoma de un corazón que no confía plenamente en Dios.
En la Biblia aparecen personajes que establecieron un orden invisible y espiritual en su vida:
Daniel: Supo mantener equilibrio entre su vida profesional (sirviendo en el gobierno de Babilonia), su salud (no contaminándose con la comida del rey), sus relaciones (ganándose el respeto de sus superiores y amigos) y su espíritu (orando tres veces al día sin comprometer su fe). Daniel prosperó sin perder su integridad. Aunque alcanzó los más altos cargos en el imperio Babilónico, nunca comprometió su comunión con Dios ni su disciplina personal, “Daniel propuso en su corazón no contaminarse”, Daniel 1:8.
José: Equilibrio entre trabajo y valores espirituales; José trabajó con excelencia aun en la esclavitud y prisión, pero nunca sacrificó su integridad espiritual, “Jehová estaba con José, y era varón próspero”, Génesis 39:2.
Nehemías: Equilibrio entre visión y descanso; Nehemías dirigió la reconstrucción del muro sin descuidar su comunión con Dios, ni su gente; supo detenerse para orar y fortalecerse. “Y oramos a nuestro Dios, y por causa de ellos pusimos guarda contra ellos de día y de noche”, Nehemías 4:9.
Jesús: Modelo perfecto de equilibrio; trabajo, familia espiritual, salud, amigos y espíritu. Enseñaba, sanaba y servía sin descuidar su tiempo de oración, descanso y comunión con el Padre.
EL TRABAJO: LA PELOTA DE GOMA
El trabajo representa la responsabilidad, la diligencia y el esfuerzo. Es importante, pero no lo más importante. Eclesiastés 2:22-23 “Porque ¿qué tiene el hombre de todo su trabajo, y de la fatiga de su corazón, con que se afana debajo del sol? Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias; aun de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad”.
El trabajo es necesario, pero no es eterno. Es una herramienta, no un destino, Dios bendice el esfuerzo, pero maldice el afán; El problema no está en trabajar mucho, sino en trabajar sin propósito celestial. Colosenses 3:23-24 “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres...”
El trabajo cuando cae al piso, rebota, se puede recuperar o puede reinventarse, pero cuando se convierte en un ídolo, roba el tiempo que pertenece a Dios, a la familia y a la salud. El creyente debe recordar: el trabajo no te da identidad; tu identidad está en Cristo.
LA FAMILIA: FRAGIL COMO CRISTAL
La familia fue el primer proyecto de Dios, Génesis 2:24 “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”. Muchos quieren servir a Dios en público, pero ignoran su altar privado.
La familia no se reemplaza. Una herida familiar mal tratada deja marcas profundas. 1 Timoteo 5:8 “Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo”.
La Biblia presenta la familia como un diseño divino: no es solo un grupo de personas, sino el primer ministerio. La restauración de una familia sana comienza con reconocer que el hogar debe estar centrado en Dios. Josué 24:15 — 'Pero yo y mi casa serviremos a Jehová.’
LA SALUD: TAMBALENATE Y DEBIL
Muchos no valoran la salud hasta que la pierden. El cuerpo es templo del Espíritu Santo, no una máquina de rendimiento, 1 Corintios 6:19-20 “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo...? glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo”.
En el afán por lograrlo todo, muchos descuidan su salud física y mental. Dios no nos llamó a matarnos por el éxito, sino a honrarle con el cuerpo que nos dio. Descuidar la salud es descuidar el propósito. Jesús cuidó su cuerpo descansando, orando y comiendo con propósito. El equilibrio espiritual también requiere equilibrio físico: descanso, nutrición y límites. Éxodo 20:9-10 “Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios”.
LOS AMIGOS: FUERTES COMO UNA PIEDRA
Las amistades y las relaciones moldean el carácter. La Biblia advierte en 1 Corintios 15;33 “'Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres”. Un verdadero amigo te acerca a Dios, no te aleja de Él. Dios usa amistades para formarnos y sostenernos. Un amigo verdadero es un reflejo del amor de Cristo. Proverbios 17:17 “En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia”. Jesús mismo tuvo amigos íntimos como Pedro, Juan y Lázaro. Su ejemplo enseña que la amistad es una extensión del amor divino. Juan 15:15 “Ya no os llamaré siervos... pero os he llamado amigos”.
5. EL ESPÍRITU: ETERNO
Esta es la esfera que sostiene a todas las demás. Cuando el espíritu está firme en Dios, todo se alinea. Si el espíritu se apaga, todo lo demás se desordena. 1 Tesalonicenses 5:23 “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible…”.
El espíritu representa la relación con Dios, la comunión, la adoración y la fe. Si esta conexión se rompe, ninguna otra área puede sostenerse, Mateo 6:33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.
Aquí está el centro del mensaje. Bryan Dyson habló del “espíritu” como algo que no se puede descuidar… pero no...
Dios es un Dios cercano está escrito en Jeremías 23:23-24 "¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios desde muy lejos? ¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?”. Job 34:21-22 “Porque sus ojos están sobre los caminos del hombre, Y ve todos sus pasos. No hay tinieblas ni sombra de muerte Donde se escondan los que hacen maldad.”.
Veamos que ocurrió con Agar, porque esta misma situación que ella vivió nos ha ocurrido a nosotros y anhelamos que el Ojo de Dios nos vea y extienda Su mano de amor, bondad y misericordia.
La historia nos hace ver que Agar estaba desesperada porque decidió que era mejor huir al desierto, con todos los peligros que eso implicaba, que quedarse en casa bajo otro tipo de peligro, su ama celosa y enojada. Ella no tenía familia a quien acudir. Así que huyó. Muchos de nosotros hemos huido e incluso de Dios, pero ahora es el momento de retornar, de volver al propósito que Dios ha colocado para tu vida, tu familia y tu descendencia.
Luego de recorrer cierta distancia, esta mujer embarazada estaba cansada, con hambre y muy sedienta. Y, descansando junto a un manantial, el ángel del Señor se encuentra con ella y le hace dos preguntas, de las cuales Agar solo responde una:
«Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde has venido y a dónde vas?». Ella le respondió: «Huyo de la presencia de mi señora Sarai», Génesis 16:8. ¿De dónde vienes? Eso estaba claro para Agar, venía huyendo de su ama que la estaba maltratando mucho. ¿Adónde iba? No lo sabía o al menos el relato bíblico no nos da indicio claro de que lo hubiera considerado de antemano.
El ángel le da una respuesta que no debe haber sido del agrado de Agar: «Vuelve a tu señora y sométete a su autoridad» (v. 9). No le mostró un mapa con un camino para llegar a su familia en Egipto, no le dió un plan de acción contra Sara — sus quejas pasaron desapercibidas.
El ángel le ordenó que regresara. ¿Te imaginas? Regresa al maltrato de Sara, regresa a ser extranjera, regresa a tu dolor… Regresar implicaba tragarse su orgullo, someterse; En la vida, cuando nos vemos ante los conflictos, muchas veces optamos por huir, huir siempre parece más fácil porque evitamos el enfrentamiento, las conversaciones difíciles, incomprensiones, desprecios, silencios, y muchas otras cosas, sin embargo, también huimos porque no queremos cambiar, no queremos ceder; y precisamente esa fue la razón por la cual el ángel no solo le dijo que regresara, sino que le pidió dar un paso más: «sométete a su autoridad». Difícil, porque con esas palabras le estaba recordando que no regresaba en calidad de familia, regresaba en calidad de sierva.
¿Por qué regresar?
En el desierto tenía muchas probabilidades de morir o de perder su embarazo, regresar le garantizaba protección. El plan de Dios, incluso si nos parece difícil, siempre considera lo mejor.
Hay algo que debemos entender, el carácter no se forma huyendo de los problemas, se forma en el roce del día a día, porque para crecer necesitamos aprender a lidiar con los conflictos, enfrentar los desafíos. Esas cosas difíciles son las que el Señor usa para moldearnos. La disciplina de Dios que se nos menciona en Hebreos no es castigo. Nosotros no estamos bajo su ira porque estamos en Cristo. La disciplina se mide de esa manera, al pasar por situaciones que no nos gustan pero que van conformándonos cada vez a la imagen de Cristo. O, dicho de otra manera, nos van santificando.
A veces regresar implica regresar a la rutina, a las cosas que nos toca hacer y que nadie ve ni reconoce. Regresar a lo que Dios nos llama, grande o pequeño, con fuerzas o sin muchas fuerzas, es una marca de nuestra obediencia; Él nos dará la gracia necesaria, porque lo ha prometido, Su poder se perfecciona en nuestra debilidad, 2 Corintios 12:9. Así que Agar obedeció, aunque le costara y no sé si en este momento el Señor te está llamando a obedecerle en algo que te cuesta, Filipenses 2:5-8 “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”, Jesús obedeció hasta la muerte, Su obediencia fue perfecta, y porque Él obedeció, ahora nosotros podemos hacerlo también.
Ministración: Quizá llevas años orando por alguna cosa, tal vez miras tu situación y piensas que el Señor no te escucha, que tus oraciones no pasan del techo. Mira lo que le dice la Palabra: «…Cada uno tenía un arpa y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos» Apocalipsis 5:8b.
Nuestras oraciones son incienso para Dios, son olor fragante, son algo que Él valora y atesora. Él sí escucha. ¿Por qué no llega la respuesta? Tienes que descansar primero en su soberanía, Él es Dios.
Recuerda que sus tiempo...
David, antes de ser rey, era un pastor que pasaba tiempo en los campos, cantando salmos al Señor. El principio de su fuerza no estaba en su honda, sino en su relación con Dios. Por eso pudo decir: “Jehová es mi pastor; nada me faltará” (Salmo 23:1).
María y Marta también nos enseñan este principio. Marta se afanaba en muchas cosas, pero María se sentó a los pies de Jesús. Y el Señor dijo: “María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada” (Lucas 10:42).
En todos estos casos, el principio es el mismo: lo primero es estar con Dios, antes de hacer algo para Dios.
Ahora bien, ¿cómo estamos con Jesús hoy? Los apóstoles lo tenían físicamente, nosotros lo tenemos por medio de El Espíritu Santo, la oración y la Palabra:
El Espíritu Santo: De todos los dones dados por Dios a la humanidad, no hay uno más grande que la presencia del Espíritu Santo. El Espíritu tiene muchas funciones:
Él obra en el corazón de toda la gente, en todas partes. Jesús les dijo a Sus discípulos que Él enviaría al Espíritu al mundo para “convencer al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio” Juan 16:7-11 “Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado” Todos tienen una “conciencia de Dios,” ya sea que lo admitan o no, porque el Espíritu aplica las verdades de Dios en la propia mente del hombre, para convencerlos por medio de justos y suficientes argumentos de que son pecadores. La respuesta a esa convicción, lleva al hombre a la salvación. Una vez que somos salvos y pertenecemos a Dios, el Espíritu hace su morada en nuestros corazones para siempre, sellándonos con la confirmación, certificación y seguridad de la promesa de nuestro estado eterno como Sus hijos.
Jesús dijo que Él nos enviaría al Espíritu para que fuera nuestro Ayudador, Consolador y Guía. Juan 14:16 “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre”. La palabra griega traducida “Consolador”, significa alguien que es llamado “al lado de” y tiene la idea de alguien que anima y exhorta. El Espíritu Santo toma residencia permanente en los corazones de los creyentes; Romanos 8:9 "Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él”; 1 Corintios 6:19-20 "¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”.
Jesús envió al Espíritu como una “compensación” por Su ausencia, para llevar a cabo las funciones que Él hubiera hecho si hubiera permanecido físicamente entre nosotros.
Revelar la verdad: La presencia del Espíritu dentro de nosotros, nos permite comprender e interpretar la Palabra de Dios. Jesús les dijo a Sus discípulos: Juan 16:13 “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad”. Él revela a nuestras mentes todo el consejo de Dios, en relación con la adoración, la doctrina y la vida cristiana. Él es el guía fundamental, que va delante de nosotros, mostrando el camino, removiendo obstáculos, abriendo el entendimiento y haciendo todas las cosas claras y evidentes. Él nos conduce por el camino que debemos andar en todas las cosas espirituales. Sin tal guía, estaríamos expuestos a caer en el error. Una parte crucial de la Verdad que Él revela, es que Jesús es quién Él dijo Ser, Juan 15:26 “Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí”; El Espíritu nos convence de la deidad y encarnación de Cristo, Su identidad como el Mesías, Sus sufrimientos y muerte, Su resurrección y ascensión, Su exaltación a la diestra de Dios.
Como Juez de todo: Él da gloria a Cristo en todas las cosas, Juan 16:14 "Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber”.
Conceder dones: 1 Corintios 12 describe los dones espirituales otorgados a los creyentes, para que podamos funcionar como el cuerpo de Cristo en el mundo. Todos estos dones, tanto grandes como pequeños, son dados por el Espíritu para que podamos ser Sus embajadores en el mundo, mostrando Su gracia, su poder y su gloria.
Producir el fruto en nuestras vidas: Cuando Él habita en nosotros, Él comienza a obrar para cosechar Su fruto en nuestras vidas – amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza; Gálatas 5:22-23. Estas no son las obras de nuestra carne, la cual es incapaz de producir tal fruto, sino que es el producto de la presencia del Espíritu en nuestras vidas.
La oración: Para Jesús, la oración no era un trámite, era intimar con el Padre. Lo vemos en Getsemaní, lo vemos al amanecer en los montes, lo vemos en sus noches de desvelo buscando al Padre. Si el Hijo de Dios necesitó orar, ¿cuánto más nosotros?
La Palabra: Allí conocemos al Señor, allí entendemos su voluntad, allí recibimos dirección. Job 23:12 “Del mandamiento de sus labios nunca me separé; guardé las palabras de su boca más que mi comida”.
Si descuidamos estos tres fundamento...
El silencio de Dios no siempre es ausencia, muchas veces es parte de su proceso. En la vida de Abraham encontramos un período de 13 años donde Dios no le habló, desde el nacimiento de Ismael hasta la renovación del pacto. Este silencio tiene un profundo significado para nuestra vida espiritual. Aquí vemos el “Silencio de Dios”
Como consecuencia de hacer las cosas en carne: Dios había prometido un hijo a Abraham, pero él y Sara tomaron un atajo humano a través de Agar, resultado de este atajo: Ismael. Ese acto fue un intento de la carne de cumplir lo espiritual. El silencio de Dios nos recuerda que Él no respalda los planes de la carne, aunque sigamos siendo sus escogidos.
Como prueba de la fe: Dios había hablado antes en varias ocasiones, Génesis 12, 13, 15, 16), pero de repente se calla. Ese silencio fue una prueba para la fe de Abraham: ¿seguiría creyendo aunque no oyera nada? 2 Corintios 5:7 "Porque por fe andamos, no por vista” La fe genuina no depende de señales constantes, sino de aprender a confiar en la palabra ya dada.
Como un proceso de formación y crecimiento: Durante esos 13 años, Abraham vio crecer a Ismael y experimentó las consecuencias de su decisión. Dios estaba trabajando en su carácter, preparándolo para una dimensión mayor. El silencio fue un taller para la formación de Abraham.
El silencio como antesala de un cambio: 13 años de silencio y observen como Dios rompe el silencio: “Abraham, anda delante de mi y se perfecto” esto es una de las revelaciones más gloriosas: Génesis 17:1 "Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto”. En medio de su formación, Dios estaba estableciendo un orden a Abraham, le estaba exigiendo rectitud en su caminar con Dios, significa que Dios en algún momento nos va a exigir que debemos andar como a Él le agrada.
Después de esa exigencia, Dios se revela ante Abraham como El Shadai, el Dios todopoderoso, le confirma el pacto, le cambia el nombre y Sara pasa de ser una mujer estéril a portadora de la promesa, prácticamente podríamos afirmar que el silencio de Dios fue la antesala de una transformación completa.
Si miramos las Escrituras, durante esos 13 años de silencio (Génesis 16:16 hasta 17:1), no encontramos registro alguno de Abraham reclamando, exigiendo o preguntándole a Dios por qué no hablaba, el texto pasa directamente del nacimiento de Ismael a la aparición de Jehová cuando Abraham tenía 99 años. No se menciona oración, reclamo ni exigencia. Eso indica que Abraham aceptó el silencio de Dios como parte del trato divino, sin demandar explicaciones.
Aunque probablemente pudo haber tenido dudas, la Escritura resalta que él siguió caminando en obediencia y criando a su hijo Ismael. Es decir, el silencio de Dios no lo llevó a la rebeldía ni a reclamar, sino a esperar el tiempo de Dios.
El apóstol Pablo lo describió de la siguiente manera en Romanos 4:20-21 “Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido”.
A la edad de 99 años, Dios se le aparece como el Shadai (Dios todopoderoso), le cambió el nombre, pasó de llamarse Abram a Abraham (Padre de multitudes), renovó el pacto con Abraham y le entrega como señal perpetua la circuncisión.
A la edad de Abraham de 100 años y Sara de 90 años, nace Isaac, Génesis 21, fue el cumplimiento sobrenatural de la promesa, lo imposible se volvió realidad.
Pero vino una prueba final, la fe en su punto mas alto, voy a hacer un relato corto de lo que ocurrió en Génesis 22:1-14; Dios quiso probar la fe y obediencia de Abraham, por lo que le pidió que sacrificara a su hijo Isaac, el hijo de la promesa. Abraham, sin cuestionar, se levantó temprano y emprendió el viaje hacia el monte señalado por Dios. En el camino, Isaac notó que llevaban fuego y leña, pero no el cordero, y Abraham le respondió con confianza: “Dios se proveerá de cordero”. Al llegar al lugar, Abraham preparó el altar, ató a Isaac y lo colocó sobre la leña. Justo en el momento en que iba a sacrificarlo, el ángel del Señor lo detuvo, reconociendo su temor y obediencia a Dios. Entonces, Abraham levantó la vista y vio un carnero atrapado en un zarzal, el cual ofreció en lugar de su hijo. Por esta experiencia, Abraham llamó a aquel lugar “Jehová proveerá”.
Ministracion:
La fe es un tesoro; es un regalo de Dios para vivir la vida espiritual; es necesaria para avanzar.
La fe no permanece inmóvil: se madura, se prueba y se fortalece. Nuestra meta hoy es aprender cómo tener una fe inquebrantable.
La fe se prueba y se verifica en el corazón: Dios no se sorprende por las pruebas; las permite para revelar lo que hay dentro del corazón del hombre, Abraham recibió lo que más había anhelado: Isaac. Y en el clímax de su gozo, Dios lo prueba, le pide lo que mas anhelaba, su hijo, su único hijo, su Isaac. No te sorprendas cuando venga la prueba. Si quieres avanzar prepárate para ser probado. La prueba no es un accidente; es parte del proceso divino que muestra qué hay en tu corazón.
La fe se fortalece por la obediencia: En Génesis 22:3, Abraham demuestra la obediencia a Dios “A la mañana siguiente, Abraham se levantó temprano y obedeció”, Abraham no negoció, no pospuso; obedeció de inmediato. Eso demuestra que su fe era real. La obediencia es ...
Ese “pero…” no lo pone Dios, lo pone el hombre a través de sus acciones, su pecado y su indiferencia. Hoy también la iglesia enfrenta el mismo dilema: Dios quiere sanar, cuál es ese pero que le has puesto a Dios, cuáles son esos frenos que han impedido que realmente tú puedas avanzar al nivel que Dios quiere que tú avances; cuál ha sido ese obstáculo, esa traba que al parecer nosotros mismos hemos puesto al cumplimiento del propósito de Dios en nuestras vidas.
Quiero mostrar a la luz de la Palabra los tres elementos que frenan la intervención de Dios en nuestras vidas:
Desobediencia: El primer freno para que Dios no mueva su mano a favor de nosotros se llama la desobediencia La Palabra dice “Yo quiero sanar a Israel, pero sus pecados son demasiado grandes” La desobediencia tiene una particularidad y es que nos vuelve personas obstinadas, la desobediencia nos transforma en personas tercas, la desobediencia nos lleva pretender que algo que no es correcto, se vuelva correcto y quiero que escuche y memorice lo que le voy a decir: “Cuando algo no le agrada a Dios, así tú insistas, insistas e insistas, nunca vas a hacer que algo que a Dios ofende, funcione a tu favor” por eso hay economías, relaciones y muchas otras cosas mas que no funcionan,
¿Tu relación está cimentada en desobediencia?; ¿porque crees qué no funciona algo que parece bueno? La respuesta es: “Todo lo que fabricas en desobediencia todo lo que cimientas en pecado, tarde o temprano se va a dañar”.
Hay negocios que parecen muy buenos, son productivos, dan solvencia económica, pero quiero que escuches esto, para que no digas que no te lo advirtieron: “Negocio donde haya que desobedecer a Dios, será negocio que aunque empiece bien, tarde o temprano va a fracasar, porque Dios no habita donde hay pecado, maldad e iniquidad”.
Escuche bien, el que vive en desobediencia, no es el que falla ocasionalmente, sino el que falla intencionalmente; el que falla intencionalmente tiene todo premeditado, tiene todo calculado, tiene todo medido, busca y encuentra la manera de hacer lo que no puede hacer, busca y encuentra la manera de hacer lo que no debe hacer, busca y encuentra la manera de mantenerse en lo que él sabe que no puede ni debe hacer.
No hay persona, no hay relación, no hay negocio, no hay dinero, no hay recurso, que se pueda comparar a tener a Dios; Cuando tú no tienes nada pero tienes a Dios, puedes alcanzarlo todo, pero cuando tienes todo y sacas a Dios, estarás listo para perderlo todo, porque esta vida que nosotros tenemos sólo puede ser edificada construida y mantenida, si Dios está con nosotros.
La mentira: El ser humano puede tener muchos defectos: hay gente que es impuntual, incumplida, explosiva, depresiva, hay gente que por cualquier cosa se siente mal, cualquier cosa lo carga, hay gente que deja tirada las cosas, hay gente que todo se le olvida, pero el peor defecto que un ser humano puede tener, es ser mentiroso; hay gente que no ha podido cambiar su vida, no porque no sepa lo que tiene que hacer, sino porque son altamente mentirosos y si hay algo que alimenta el pecado, si hay algo que alimenta tus peores equivocaciones, se llama la mentira, cuando una persona miente lo único que hace es amarrarse a cadenas y a yugos de esclavitud.
Hay gente que es descubierta en su pecado, que es descubierta en su error y se mantienen diciendo “Yo no lo hice, aunque todo apunta que si lo hicieron”; La pregunta es por qué somos tan insistentes a la hora de mentir, por qué somos tan fáciles para mentir en la vida. Los pecados están atestados de mentira. No puedes soltar ningún pecado mientras no saques la mentira de tu vida; pero hay gente que miente con sus palabras, miente con su comportamiento, miente con sus acciones, mienten en sus redes sociales, mienten en las conversaciones, hoy le quiero decir algo: “Hasta sus más íntimas conversaciones, sean vergonzosas, públicas o privadas, Dios las conoce, Dios las ve.
¿Sabes por qué no hemos podido salir de nuestras debilidades? porque no queremos reconocerlas a través de la verdad; Cuando una persona miente, destruye la confianza; cuando una persona miente, daña a los demás, cuando una persona miente, puede romperle el amor a otras personas; cuando una persona miente, puede crear barreras entre los demás; cuando una persona miente, se le cierran puertas en la vida, porque la mentira es un gran defecto y la nadie va a entregarte cosas a una persona en la cual no confía por tal razón nadie va a abrir las puertas de lo más íntimo de su alma a alguien en quien no confía. Y si esto lo hace la gente, ahora imagine a Dios haciendo exactamente lo mismo, por mas misericordioso, bueno, santo, amoroso, etc, etc, etc.
En este tiempo Dios va a levantar en esta iglesia, en esta generación gente altamente honesta; Levante su mano si usted es uno de ellos y dígale “Señor, ayúdame a desarrollar una vida de verdad, una vida de honestidad, una vida de transparencia, en tu nombre de Jesús.
La mentira se transforma en un freno porque aunque tu creas que nadie te está viendo, Dios te está viendo y cuando Dios ve una persona mentirosa, retira su bendición y frena Su respaldo, porque Dios prefiere un honesto que se equivocó y no un mentiroso que se cree perfecto.
La arrogancia: Dios quiere hacer algo grande en su vida, en ...
En el reporte, diez espías declararon acerca de los pobladores de las tierras que vieron: “Hasta había gigantes, los descendientes de Anac. Al lado de ellos nos sentíamos como langostas y así nos miraban ellos”, Números 13:33; declararon delante de todo el pueblo que «ellos» se sentían como langostas y fueron tan osados que afirmaron que así los miraban los pobladores de aquellas tierras.
Mientras tanto, los otros dos espías, Josué y Caleb, tenían una mente y una manera de hablar diferentes; se expresaron delante del pueblo dándoles ánimo y asegurándoles que hasta podían "comérselos como a pan”, mostrando una fe inquebrantable en el Dios vivo, Números 14:8-9 “Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará a esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel. Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis”. Los otros 10 tenían una mente de langostas, mientras que Josué y Caleb tenían una mente espiritual, «La mente de Cristo», 1 Corintios 2:16 "Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo”.
La mente de langosta es una “Mente carnal”, se mira con conmiseración, carece de fe, anda en derrota, se deja influir por las circunstancias y presta su oído y vista a la fatalidad. Eso produce una actitud contraproducente y negativa en ellos y en los que les rodea.
Quien tiene la mente de Cristo es espiritual, se aprecia victorioso, tiene fe, anda en la victoria de Cristo, no lo mueven las circunstancias, siempre piensa, cree y confiesa la Palabra de Dios y produce fe, llevándolos a depositar su confianza en Dios.
Como ya dijimos, la manera correcta de evaluar nuestra mente y el producto de nuestros pensamientos y razonamientos es a la luz de la Biblia, de ello dependerán nuestras acciones y la influencia que causemos en los demás. Una mente de langosta es antagónica con la Palabra de Dios, lo ideal y correcto es tener una mente espiritual semejante a la de Cristo y a la manera como actuaría el Señor si estuviera en nuestro lugar, la cual es dirigida por el Espíritu Santo.
Según la Palabra de Dios existen 5 estados de una mente reprobada, todos tenemos que hacer una análisis exhaustivo y permitir que Dios transforme nuestra mente en una “Mente Espiritual”.
Una mente reprobada es aquella que después de haber sido analizada por Dios y confrontada a través de la Palabra, fue descalificada, viene del griego “adokimos”: Aquel que no pasó la prueba o el análisis, son aquellos que han rechazado total y deliberadamente la gracia de Dios, lo cual los ha colocado intencionalmente fuera de su alcance. Romanos 1:28 “Como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, los entregó Dios a una mente reprobada para hacer lo que no es debido”.
Mente carnal: Aquella que medita en las cosas de la carne por sobre las del Espíritu; Todo lo que hacen lo basan en lo humano y natural, para ellos no existe lo sobrenatural. Romanos 8:5 “Porque los que viven conforme a la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que viven conforme al Espíritu, en las cosas del Espíritu”.
Mente corrompida: Es aquella que ha llegado al nivel más alto de la carnalidad. El término “corrompido”. Significa: Alterar, podrir, pervertir, contaminar y dañar. Tito 1:15 “Para los que son puros, todas las cosas son puras; pero para los impuros e incrédulos nada es puro pues hasta su mente y su conciencia está corrompida”.
Mente entenebrecida: Es aquella que está totalmente escasa del conocimiento de Dios, debido a la falta de iluminación de la Palabra del Señor; “entenebrecida” significa: Oscurecido, sin luz, en tinieblas. Romanos 1:21 “Porque habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias; más bien, se hicieron vanos en sus razonamientos, y su insensato corazón fue entenebrecido”.
Mente vana: Es aquella que lleva a la necedad y obstinación, trayendo como consecuencia la rebeldía y el caos total. “Vanidad” significa: Falta de propósito, aquella que se caracteriza por ser inútil o estar vacía (cosas sin importancia, espejismo total, fracaso moral; de ahí resulta el cometer graves hechos morales y delictivos). Efesios 4:17 “Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente” «Pensamientos frívolos, pensamientos inútiles».
Mente cauterizada: Es aquella que tiene la conciencia endurecida, generalmente implica que no dan marcha atrás. Este tipo de mente conoce del Señor, pero se resiste a dejar que el Espíritu Santo le conduzca a la verdad. Efesios 4:19 “Después de que perdieron toda sensibilidad, se entregaron al libertinaje para cometer con avidez toda clase de impureza”; «Han perdido toda vergüenza, se han entregado a la inmoralidad, y no se sacian de cometer toda clase de actos indecentes».
Mente espiritual
Es aquella que viene al espíritu renacido en Cristo, producto de la inspiración, revelación e iluminación del Espíritu Santo. Viene del griego “phronema”: Lo que uno tiene en la mente, el pensamiento, el contenido de lo expresado. Tener la ...
“Nacer de nuevo” es una de las afirmaciones más absolutas e inflexibles de toda la Biblia. Pero, ¿cómo puede alguien nacer de nuevo si ya está viviendo? ¿No se nace solo una vez? Primero que todo aprendamos acerca de:
¿Qué no significa nacer de nuevo?
No significa mejorar nuestro comportamiento.
No es adoptar una nueva religión.
No es unirse a una iglesia o doctrina.
No es participar de un rito religioso.
Nacer de nuevo es algo más profundo y radical, entonces:
¿Qué sí significa nacer de nuevo? Es un cambio espiritual, no físico. Es una transformación del corazón, no de la apariencia. Es pasar de la indiferencia u hostilidad hacia Dios a una vida de amor y obediencia. 2 Corintios 5:17 “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.
Todos nacemos con un problema que comienza en el corazón: El pecado, intentamos solucionarlo con buenas obras o religiosidad, pero nada llena el vacío… Solo Jesús puede hacerlo. Efesios 2:1 “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados”. Una persona muerta espiritualmente no puede revivirse a sí misma. Necesita intervención divina.
Veamos el caso de Nicodemo:
Nicodemo era un hombre religioso, por esta razón Jesús tuvo que ser enfático, Juan 3:7 “No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo”. Juan 3:3 “...el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”. Jesús no hablaba de religión, sino de transformación interna por el Espíritu Santo.
Vemos aquí a Nicodemo con Jesús conversando en la noche sobre este asunto tan importante, pero pensemos quién era Nicodemo, un “Fariseo” principal entre los judíos. Un fariseo era una persona separatista, ellos se apegaban a la ley mosaica, y eran hombres que voluntariamente habían decidido separarse para obedecer con fervor la ley de Dios, sin embargo, fue un grupo religioso y político de la época, que se caracterizo por una aparente piedad, pero en realidad eran hombres religiosos, los cuales Cristo reprendió fuertemente.
Nicodemo pertenecía al sanedrín, pues era un principal entre los judíos, y este grupo del sanedrín, era como la rama legislativa para nosotros (Congreso de la República), que legislaban al pueblo y lo gobernaban, bajo el yugo romano.
Yo defino el “nuevo Nacimiento” como la “La huella eterna de Dios, marcada en lo más íntimo del hombre”, esta Palabra “Nacer de nuevo”, tiene dos significados importantes en el idioma original:
Ser concebido otra vez: Quiero preguntarles: ¿Si Dios nos da la oportunidad de volver a comenzar de cero, tomaríamos esa oportunidad? Imaginen borrar todo nuestro pasado, empezar una nueva historia, ¿lo haríamos?. Este es lo que Dios hace en nosotros cuando hemos nacido de nuevo, en otras palabras significa: “Limpieza interna y renovación de la naturaleza humana por el Espíritu Santo. La condición espiritual de la humanidad se transforma de una disposición de pecado a una de una nueva relación con Dios. La regeneración implica tanto la restauración moral como la recepción de una nueva vida. La idea de regeneración se expresa como renacimiento: nacer de nuevo”
Ser concebido desde arriba: ahora este nuevo nacimiento no ocurre por nuestra propia voluntad, el nuevo nacimiento que es producido en el hombre por el Espíritu de Dios viene o es concebido desde arriba. No es en mis fuerzas que digo, sí voy a nacer de nuevo y lo voy a hacer desde este momento, NO es así. Somos concebidos desde el cielo y reformados por una fuente sobrenatural que es la gracia de Dios por medio del poder del Espíritu Santo que opera en cada creyente que ha confiado su alma a la obra redentora del Señor Jesús en la Cruz.
Leamos dos pasajes para entender esto que acabo de decir, vamos a:
Juan 1.12–13 RVR60 “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios”.
1 Pedro 1.3 “Alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo. Por su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo mediante la resurrección de Jesucristo, para que tengamos una esperanza viva”.
Es Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo que por Su gran misericordia nos ha hecho nacer de nuevo. Entendemos entonces que este nuevo nacimiento no es producido por nuestras propias fuerzas o voluntad, sino que proviene de lo alto, como lo dijo el Señor Jesús.
Por otro lado, el nuevo nacimiento es una obra del Espíritu en nuestras vidas, Juan 3:8 “El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu”. No podemos controlar ni fabricar el nuevo nacimiento. Es soberano, divino y misterioso.
Hasta ahora hemos aprendido lo teórico, lo que todo el mundo sabe, ahora llevemos todo esto a la práctica: ¿Como evidenciamos que hemos nacido de nuevo? Juan 3:5 “Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”. “De cierto, de cierto te digo”, con esta frase Jesús quiere hacer énfasis a esta afirmación fundamental en la vida de to...
En la segunda tentación, Mateo 4:7, el diablo se lo llevó hasta el lugar más alto del templo, y le dijo: – Si eres Hijo de Dios, arrójate abajo; porque Escrito Está: “Que los ángeles de Dios se encargarán de recibirlo en sus brazos para que nunca tropiece con una piedra” (incluso el diablo utiliza las Escrituras) “Jesús le contestó: – También Escrito Está: No tentarás al Señor tu Dios”, Jesús le dió un Jaque Mate, refiriéndose a lo citado en Deuteronomio 6:14-16 “No andaréis en pos de dioses ajenos, de los dioses de los pueblos que están en vuestros contornos; porque el Dios celoso, Jehová tu Dios, en medio de ti está; para que no se inflame el furor de Jehová tu Dios contra ti, y te destruya de sobre la tierra. No tentaréis a Jehová vuestro Dios, como lo tentasteis en Masah”.
Durante la tercera tentación, Mateo 4:9-11, la Palabra dice que el diablo lo llevó hasta el monte más alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le propuso: – Estos reinos serán tuyos, si te arrodillas y me adoras. Jesús rápidamente le respondió: – “¡Lárgate de aquí Satanás! Pues Escrito Está: Al Señor tu Dios adorarás, y solo a Él le servirás”, Jesús le da un Jaque Mate final con lo que está escrito en Deuteronomio 6:13 “A Jehová tu Dios temerás, y a él sólo servirás, y por su nombre jurarás”. Este es el más grande de los momentos en donde Jesús exhibe la Palabra de Dios, ya que exalta que solo Dios merece nuestra devoción y adoración, y que ningún ofrecimiento de este mundo puede siquiera compararse con Su gloria.
Cada vez que Jesús dijo “Escrito Está”, estaba realzando la autoridad de la Palabra de Dios. A lo largo de su ministerio, Jesús utilizó las Escrituras para enseñar, corregir y revelar la voluntad del Padre.
En Juan 10:35, Jesús declaró: “La Escritura no puede ser quebrantada”. Para Jesús, las Escrituras eran la máxima autoridad, incluso sobre las tentaciones más intensas y las circunstancias más extremas.
Al citarlas, Jesús no solo defendió su postura ante Satanás asestándole un Jaque Mate, sino que también nos proporcionó un gran ejemplo de cómo debemos enfrentar nuestras propias tentaciones y desafíos: nunca confiando en nuestra propia fuerza, sino descansando en la verdad poderosa de la Palabra de Dios.
La Palabra de Dios no se originó por la inspiración de una persona humana, sino que las personas predicaron y escribieron inspiradas por el Espíritu Santo, 2 Pedro 1:19-21 “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo". Aunque fue escrita por diferentes personas y en diferentes épocas a lo largo de la historia, la Palabra nos ha sido transmitida sin corrupción de ninguna verdad esencial.
Dios nos revela una parte de Sí mismo a través de Su creación y de la conciencia humana, pero también decidió revelarnos Su amor, infinita misericordia y Su glorioso plan de salvación a través de las Sagradas Escrituras. Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento revelan que la vida eterna nos es ofrecida en última instancia a través de Cristo, el único mediador entre Dios y la humanidad.
La Palabra de Dios es eterna, el profeta Isaías proclama: “La hierba se seca y la flor se marchita, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre”, Isaías 40:8. En un mundo tan cambiante, necesitamos la inmutable Palabra de Dios. Su Palabra es segura, firme, verdadera y fiable. Podemos confiar y vivir en ella, porque nunca pasará.
El propósito y el poder de la Palabra de Dios es para todos nosotros, en todo momento y en cualquier circunstancia, nos ofrece la vida, la verdad y nos capacita para vivir plenamente para Dios.
El propósito de la Palabra de Dios es revelar la vida que se nos ofrece en Cristo. A veces se le llama la carta de amor de Dios, que nos señala el amor de Dios demostrado por Jesucristo en la cruz. Su muerte y resurrección garantizan nuestra salvación del pecado en esta vida, y la promesa de la vida eterna para todos los que creen.
El poder de la Palabra de Dios reside en la verdad que proclama ya que la Biblia es inspirada e ideada por Dios, es valiosa para enseñarnos, formarnos y guiarnos en la verdad. Se convierte en la herramienta para reprobar, convencer o reprender, de modo que podamos conocer y seguir la voluntad de Dios.
El Salmo 119:105 declara que: “Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero”. La Palabra de Dios nos hace reflexionar sobre nuestros motivos y actitudes, nos revela lo que hay realmente en nuestro corazón y en nuestra mente. Es “viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón”, Hebreos 4:12.
Las palabras de la Biblia nos han sido otorgadas para los momentos en que necesitamos dirección, co...
Prevenir: Es algo sano y bíblico: planear, ahorrar, trabajar, ser diligente, como lo enseña el ejemplo de la hormiga en Proverbios 6:6-8. Eso es lo correcto.
Predecir: Es lo que hacemos cuando nos preocupamos con ansiedad; imaginamos el futuro como si supiéramos lo que va a pasar (y casi siempre es negativo). La preocupación no previene, sino que pretende anticipar lo que podría ocurrir, llenándonos de miedo e incertidumbre.
Jesús no está en contra de la prevención, sino en contra de la preocupación, el afán y la ansiedad.
El Señor no nos diseñó para vivir con el corazón cargado de ansiedad, preocupación y afán, Jesús en Mateo 6, levanta una voz profética que atraviesa los siglos y resuena hoy para ti y para mí: “No os afanéis…”, no es un consejo ligero, es un mandato del cielo, porque el afán es una cárcel, pero Cristo vino para abrir la puerta de esa cárcel para que seas libre.
La preocupación, el afán y la ansiedad son enemigos espirituales que tenemos que combatir día tras día, Jesús lo declaro en el libro de Mateo 6:25-27 “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?”
La palabra griega para “preocuparse y afanarse” es “merimnáō”, que significa “estar dividido por dentro”.
La preocupación, el afán y la ansiedad hace que el corazón se parta en dos: una parte quiere confiar en Dios, pero la otra quiere controlar el futuro.
La preocupación, el afán y la ansiedad no forman parte de los sentimientos de alma, son espíritus inmundos que esclavizan al hombre: Quita la paz, roba la esperanza y nos hace vivir como huérfanos, olvidando que tenemos un Padre celestial que está dispuesto a pelear por nosotros.
La preocupación, el afán y la ansiedad se convierten en una oración sin propósito, en lugar de decir “Dios proveerá”, niega la eficacia de Dios para proveer.
Jesús nos da dos ejemplos con respecto a afanarnos para tenerlo todo:
Las aves del cielo: no siembran ni cosechan, pero el Padre las alimenta. No significa que no trabajen; significa que trabajan sin ansiedad, ellas tienen que trabajar para conseguir su alimento todos los días.
Los lirios del campo: no hilan ni se esfuerzan por vestirse, y aún así Dios los adorna mejor que a Salomón.
Si Dios cuida lo pasajero "aves y flores” ¿cómo no cuidará lo eterno, que eres tú, hecho a su imagen? Por lo tanto la preocupación, el afán y la ansiedad nacen cuando olvidamos cuánto valemos para Dios.
La raíz de la preocupación, el afán y la ansiedad es la incredulidad y el control del futuro, en Mateo 6:30 Jesús dice: “Hombres de poca fe”; creer mas en la crisis, que en el creador, queremos garantías humanas de que todo saldrá bien, en vez de descansar en la fidelidad de Dios, por lo tanto Jesús es enfático en afirmar en el verso 27 “¿Quién de vosotros podrá añadir un codo a su estatura con afanarse?” La preocupación y el afán se convierten en elementos inútiles ya que desgasta, pero no soluciona.
Si quieres ganar la guerra contra la preocupación, el afán la ansiedad es necesario:
Reconozca la causa de su preocupación: Jesús dijo: “¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿no hará mucho más a vosotros? Y al final dice el Señor: “¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?” No se preocupen, no se afanen, no estén ansiosos, porque la preocupación, el afán y la ansiedad no alargan tu vida, traen muerte, oscuridad, destrucción.
Mide el costo de la preocupación, el afán y la ansiedad: Hay dos estadios:
Las cosas por la podemos hacer algo para solucionarlo.
Las cosas por lo que no podemos hacer nada.
Eclesiastés 3:1 “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”, búsquela hasta encontrarla, sino, no se preocupe, la preocupación, el afán y la ansiedad no seca una lágrima, nunca resuelve un problema, en otras palabras “No sirve para nada”, son totalmente dañinas para nosotros y los que nos rodean, es contagiosa y se esparce para todos los que están a nuestro alrededor, es una estocada para Dios, por esto Jesús dijo enfáticamente “Hombres de poca fe”, recuerde que sin fe es imposible agradar a Dios; y remata diciendo: “Cuando te preocupas y cuando te afanas estás viviendo como un impío, recuerda que “Sin fe es imposible agradar a Dios”. Mateo 6:31-32 “No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestr...